Cuando pides limones y te dan limas

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Hay días en los que tenemos un bajón repentino, en los cuales nos sentimos tristes y melancólicos, bueno al menos a mí me pasa y si bien algunos simplemente dejan que pase, yo no, es un gran problema. Mi mente se llena de ideas, llego a diferentes conclusiones, pero algunas veces no a soluciones.

Hoy siento tristeza porque extraño estar enamorada (ya está, lo dije, se me vino todo lo cursi). Hoy extraño que me miren como si yo fuera la mujer más bella de este mundo, que me miren con ternura, con orgullo, con pasión y extraño mirar a alguien y sentir que el tenerlo a mi lado ha sido uno de los mejores regalos de la vida. Pero no quiero amores pasajeros, por más que tienen sus cosas buenas, en realidad hoy (no se mañana), quiero a alguien que quiera una vida conmigo y que me quiera a su lado a dónde sea que vaya.

Pero si bien pedí unos cuantos limones, siento que el universo anda un poco confundido y me mandó 10 kilos de limas, que son el doble de grandes (al menos en Perú, acá en España, no se qué es qué). Es como cuando pides un poco de lluvia y de pronto llega una tormenta, un poquito de aire y viene un huracán, un poquito de sol y de pronto te calcinas. Bueno así me siento: Calcinada y Asfixiada

Ahora resulta que ha aparecido un chico de esos que tienen clarísimo que quieren en su vida y eso es bueno, pero la tienen tan pero tan clara que lo quieren ¡YA! Un chico que como bien dice él: “Si algo me gusta y si siento tanta química, yo voy por ella, esté en Perú, Miami o Hong Kong. Y no me importa enfermarme del corazón y de la mente si verdaderamente vale la pena, porque creo que sin eso estamos muertos”  Y es encantador que lo diga, (no digan que no, hasta a mí me enternece), pero el hecho que quiera arriesgar tanto, a mí me genera claustrofobia.

Así que como pueden ver, de pronto tengo más de lo que quiero y a mí me da pánico. Pero es que ni lo conozco, y si bien sí hubo química mientras nos tomábamos un café, las cosas no pueden ir al ritmo de fórmula uno como él quiere, porque por el momento yo sólo puedo tolerar un paseo en bici.

Y eso me hizo pensar en cómo a veces llegan cosas a tu vida que te hacen quebrar las expectativas que tenías,  las cuales sólo se hacen conscientes en el momento en el que se están rompiendo en mil pedazos en tu cara. Quiero todo lo que me ofrecen, pero no de este español ¿Será que lo quiero de otro y al mismo tiempo sé que eso no es posible? (por propia decisión). Entonces me doy cuenta también que a pesar que siempre digo que me encanta estar sola, en realidad no. Me pincho el globo de mujer soltera feliz sin complicaciones. ¡La vida, el universo, Dios, como quieran llamarlo, no se confunde, enseña!

Quizás necesito llenar un vacío (de sentir que alguien se puede morir por mí, jajaja), lo cual me refuerza el hecho de que no estoy lista para tanta hermosura. Ya tengo experiencia llenando vacíos y no terminan bien. Además, este chico se merece a alguien que esté en su misma sintonía y que tenga sus mismas revoluciones y su misma locura (sí, está re loco) y por el momento yo no soy esa persona.

Pensemos bien antes de aceptar ofertas tentadoras, ya que por muy buena oferta que sea, en algún momento llega la factura y es probable que te quedes cort@ para pagarla. Y volviendo a las limas, no se emocionen por el tamaño ni por la cantidad, recuerden que les puede dar acidez.

Categorías: Amores Locos

2 commentarios

Rommina · 05/06/2018 a las 2:00 pm

Me encanta !!

Giuliana · 01/07/2018 a las 7:43 pm

Al parecer andamos en época de cosecha de limas jajjajajj.. amo tus reflexiones al final de cada situación. Pasa que a una le ha cruzado por la cabeza ESA CONCLUSIÓN pero la deja ir, de pronto notas que alguien más concluye en lo mismo y dices: “aja! no me estaba mintiendo, tenia lógica esto” jajaj. Gracias por aportar en eso, a una esclareserce.

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