Mi amado monstruo interno

Publicado por admin en

Después de casi 3 meses en España y de haberla pasado realmente mal en un inicio, ahora ya en mi país, siento que España siempre será un lugar especial para mí. Es donde toqué fondo, donde volví a sentir de manera profunda, sin miedo, donde reforcé que debo seguir mis sueños y principalmente el lugar que me ayudó a curar heridas con mi madre.

Durante los primeros meses me enfrenté a mis peores miedos, a mis pequeños monstritos, que, si bien en Lima siempre aparecían, lograba hacer desaparecer con el día a día o manteniéndome ocupada con otras cosas. Sin embargo, cuando tienes 24 horas y 7 días a la semana sólo para pensar es difícil no prestarles atención.

Es imposible no sentir miedo, y créanme mis pequeños monstritos se alimentaron de él, llegando a convertirse en un monstruo gigante, aterrador al inicio, pero a quien aprendí a comprender y a querer. ¿Y quién no baja la guardia con un poquito de amor? Así que al sentirse escuchado y comprendido empezó incluso a mostrarse tierno y empático conmigo.

Mi monstruo me ha ayudado mucho. Gracias a él he podido entender que soy una persona mucho más sensible de lo que pensé y que por esa razón evito sentir muchas cosas. Me ha hecho entender que soy vulnerable, pero no por eso débil y que tengo más fuerza para superar los problemas de la que yo creía. También descubrí que dependo mucho del que dirán, aunque trate de aparentar que no es así y que tengo miedo a amar tanto a alguien que me lleve a perder el control, pero ¿cómo se ama tan controladamente? Entendí que está bien perder la cabeza un poquito a veces, sin tanto temor a salir lastimado y aunque sí, es probable que salgamos heridos, nadie nos quitará el recuerdo de lo que sentimos y eso es ¡PRICELESS!

Mi monstruo y yo ahora somos amigos y nos queremos, hemos entendido que nos acompañaremos siempre. Ambos iremos cambiando con el tiempo como consecuencia de mis vivencias. Aparecerán nuevos miedos, pero siempre será una parte mía, así que ¿cómo no aceptarlo y amarlo?

Es así que hemos hecho una tregua. Yo lo dejó salir, lo siento, lo comprendo y lo ayudo a entenderse. A él le cuesta mucho racionalizar las cosas, sólo ha aprendido a sentir y yo pienso mucho, entonces nos complementamos. A cambio, él ha prometido no inmovilizarme y recordarme con sus diversas mutaciones a lo largo del tiempo, todos los miedos superados y por ende, todos los aprendizajes que hemos logrado juntos.

No le tengan miedo a sus monstruos internos, créanme, ellos tienen más miedo que ustedes. Acéptenlos, ayúdenlos a entenderse, compleméntense y salgan adelante juntos. Finalmente son un equipo para siempre.

 

Categorías: Bienestar

3 commentarios

Giuliana · 01/07/2018 a las 8:55 pm

Ay ese dolor que casi te hace sentir morir y a la vez te recuerda que estas viva!! PRICELESS! Amé este post!

Gaby leon · 12/07/2018 a las 4:57 pm

Buenísima moraleja!!! Hay que lidiar dia a dia con aquel monstruo interno. Llegar a entenderlo no es tarea fácil, aún no lo logro pero ahi voy!!!
Love it!!!

Dorinki · 15/07/2018 a las 1:38 am

Esos moustruos internos que todos tenemos… pero que con las experiencias de vida…muchas veces se hacen nuestros amigos. En esta vida se nos presentan cosas tan complicadas, pero como yo siempre he dicho…RELAXXX ohmmmm.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *