No eres Tú, soy Yo

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Mi madre es como Mónica de “Friends”. Todo el tiempo limpia (no ha cambiado en ese aspecto en los últimos 8 años que no he vivido con ella, pero debo confesar que ya extrañaba vivir en una casa tan limpia como sólo ella sabe mantener). Además, siempre se recuerda y nos recuerda a los demás todos sus quehaceres, su cansancio y sus problemas en Perú y a veces verla es como vivir al lado de Tristeza, lo cual me genera un elevado nivel de estrés y 0 tolerancia.

Debo aceptar que puedo ser muy cruel y crítica con ella. Muchas veces yo misma me quiero meter un sopapo, pero ¿por qué me cuesta tanto? Ella siempre trata de mantener las cosas en paz conmigo, no se lo merece, soy YO la que se pone intolerante y me desquito con ella, que no ha hecho más que ayudarme. Dicen por ahí que lo que uno más juzga en el otro, son sus propios defectos y creo que con ella esto aplica a la perfección. Es probable que yo misma esté proyectando en ella lo que no soporto de mí, como mis miedos, ansiedades, tristezas, etc, etc, etc.

Ya les dije que soy una experta bloqueando todo aquello que me genera dolor, pero lo siento, claro que lo siento y estoy segura que lo transformo en rabia y frustración, prefiriendo eso a ser un alma en pena, aunque sé que no es la manera correcta de manejar las cosas. Y si ustedes nos vieran, ¡Cómo nos parecemos! Es increíble como aquello en lo que más me parezco a ella, es lo que más me saca de quicio.

Entonces puedo confirmar que este viaje ha tenido también como finalidad que mi relación con ella sea más cercana. Bueno, como que no me quedó de otra, viví en su casa, así que la aguantaba o me quedaba homeless, jajajajaja. Ya, ahora sí en serio. Si bien ya hace tiempo había decidido no juzgarla, en este viaje me he dado cuenta lo mucho que aún me cuesta entenderla, pero no por ella, sino porque veo reflejado en ella mis peores miedos.

Lamentablemente como ella misma me ha dicho, no sabe manejar bien ciertas emociones, pero ¿acaso, yo sí?, jajaja, ¡En lo absoluto! Ella se deja afectar demasiado, yo actúo como si nada me afectara. Ella lo saca en depresión y yo en cólera (la otra cara de la depresión), así que ¿quién carajo me creo yo para pensar que manejo mejor las cosas que ella?

Pensemos bien porque no toleramos a algunas personas importantes en nuestras vidas, por qué creemos que son ellos los que nos sacan de quicio, cuando de repente somos nosotros los que no soportamos ciertas cosas nuestras. Mi madre es una gran mujer y si bien aún le cuesta lidiar con los problemas, siempre se esfuerza por tratar de darme una sonrisa, me dice siempre que me ama y me pide disculpas por no ser lo que yo espero, pero yo te digo mami:

¡Discúlpame tú a mí, realmente lamento no ser paciente contigo, no darte la contención que necesitas, ni escucharte sin malas caras!

¡Perdóname porque no logro entender que tu único problema es sentir demasiado, mientras el mío es tratar de no hacerlo, y me centro en ti porque no quiero ver el problema en mí, entonces en realidad no es tu problema, sino mi mayor miedo!

¡Discúlpame porque se me hace difícil olvidar esas imágenes tuyas tratando de evadir el dolor y a pesar que sé que luchas con todas tus fuerzas, aún las veo! ¡Y la verdad es que sólo veo mi reflejo, prefiriendo desquitarme contigo que conmigo misma y eso es cobardía!

¡Y principalmente perdóname por no poder decirte esto a la cara, por no poder expresarte el cariño que te tengo y lo afortunada que soy por tenerte como madre, discúlpame porque aún no estoy preparada para sentir con el nivel de profundidad con el que tú lo sabes hacer!

¡Ah y por favor, deja de vivir tratando de llenar las expectativas de los demás, ni yo ni nadie tiene derecho a juzgarte ni a pedirte que seas algo que no eres, sólo se tú misma, bueno un poquito más de fuerza a veces nomás!

En resumen: ¡Mi mamá me ama, mi mamá me mima, pero en realidad nos queremos mandar bien a la Conchinchina! ¡Yo también te amo mamá!


1 comentario

Marianela · 14/08/2018 a las 5:26 am

Muy hermoso poder lograr que las personas se vean reflejadas en tus historias, yo a mis 55 nunca me puse a pensar que lo que más me disgusta de mi madre son mis propios defectos, ahora se que no es ella, soy yo.
Y sabes una cosa, tienes la sensibilidad de tu madre, alcanzaste ese nivel de profundidad pero de otra manera.

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